Mi nombre es… Mi nombre es un mal comienzo para una página dedicada al hacking ético, supongo.

Así que, como hay que llamarse de alguna manera, recuperaré manías y nicks de aquellos tiempos en los que Isla Tortuga aún existía, como ZX81.

Esta página es mi diario de viaje desde cero en el tema de la ciberseguridad y el hacking ético, que debí emprender hace mucho porque siempre me ha apasionado, pero se cruzaron cosas por delante. La vida se cruzó, y todas esas cosas que te dicen que tienes que hacer.

Y que eso de que nunca es tarde suena bien, pero no siempre es verdad.

Mi intención es comprobar si es así en este caso, porque me he propuesto aprender por fin, sin un perfil técnico y habiendo traspasado el ecuador de los cuarenta.

Soy prehistórico, lo sé, esa generación híbrida que vivió sin tecnología y con ella, que descubrió los primeros ordenadores arcanos, 8 colores y 8 bits con un poco de suerte.

Siempre me gustaron esas máquinas, saber cómo funcionaban, averiguar qué se podía hacer en aquella pantalla negra de letras verdes, en televisiones en blanco y negro conectadas a un Spectrum y preguntándome qué es esto que estoy viendo y cómo funciona.

Nunca entendí bien por qué no profundicé más en ello.

Sé que es tarde, que sin un perfil técnico es casi imposible, pero la ciberseguridad abarca infinidad de cosas y tengo alguna que otra ventaja.

Me he pasado veinte años vendiendo para comer y creando y dirigiendo proyectos todo tipo, así que, por ejemplo, la parte de ingeniería social del hacking ético me parece sencilla. De hecho, resulta algo tosca y primitiva en cuanto a técnicas de persuasión manipulación.

También es cierto que no empiezo completamente desde cero en todo, un poquito de Linux, un poquito de Python, un poquiro de ciberseguridad ya sé, pero de veras que muy poco y qué aburrido si esto no fuera un reto.

Me toca correr como el conejo de Alicia con el reloj en la mano y empiezo el viaje hasta donde me lleve lo terco que soy con todo.

Que quizá no llegue muy lejos y nunca seré l33t, que además tengo que seguir comiendo y la vida cotidiana exige su tributo…

Pero no importa, siempre me sentí contento ante una pantalla, me parecía que allí dentro vivían un montón de cosas interesantes.

Voy a buscarlas y, si este diario de viaje sirve a otros que también empiezan (espero que más pronto que yo), mejor aún. Me da que en español los recursos son pocos y dispersos, doy fe porque el dominio de esta web aún estaba libre.

Y si por aquí acabo pasando yo solo, también genial.

La intención principal de esta página es que me sirva para plasmar y repasar lo que aprendo sobre seguridad y hacking ético.

Poco más que decir, porque hay mucho que hacer.

Si quieres contactar conmigo, puedes hacerlo en zx81 (arroba) ctemplar.com